Transformación de servicio a producto
Este finde estuve en Sevilla y mi madre me habló de una maquinita para quitar manchas de la piel. Habían dejado una propaganda en el buzón. La propaganda (foto) presenta un producto para uso personal que aplicando frecuencias de luz sobre la piel, reduce manchas. Por lo general, cuando hablamos de quitar manchas de la piel hablamos de esteticistas y clínicas..
Observando el producto me recordó que este es otro ejemplo de un patrón que he percibido varias veces. El patrón tiene estas características:
- El servicio pasa a ser un producto.
- El nuevo producto es “portátil”, abandonando un servicio donde el cliente tenía que acudir físicamente.
- Cuando el cambio ocurre el servicio es barato y muchos lo ofrecen, el producto es caro y nuevo ( capitán obvio).
La esencia de este patrón suele estar en la evolución de la técnica para reducir tamaño y/o coste del aparato que permite vender el servicio; al principio son caros y se hacen en determinados lugares (donde el cliente debe acudir) y al final sacan lo mismo, sólo que portátil y barato. Esta evolución se replica en diferentes mercados y servicios; Ejemplos:
- kit para piscinas (antes se iba a la tienda a que analizaran el agua VS me compro un analizador y lo analizo cuando me de la gana)
- el predictor para el embarazo (antes, cuando no existía el predictor, la gente iba a la farmacia)
- aparato para medir la tensión en casa
- aparato para hacer ecografías en casa
- aparato para analizar tu adn, en tu casa
En ocasiones las empresas (que analizan sus servicios) se dan cuenta de que la rentabilidad del servicio no es suficiente por lo que es mejor quitarse trabajo que roba tiempo y da pocos beneficios, que lo haga el cliente en sus dominios físicos, cuando quiera, con el kit (es el concepto mas usado para el nuevo producto).
A partir de este patrón es divertido jugar a adivinar el devenir de servicios que existen a día de hoy, que son muy caros y que en el futuro tendremos en casa.
Por ejemplo, en el sector agroalimentario las empresas llevan sus productos a los laboratorios, para que los analicen… seguramente en el futuro próximo existirán kits “ready to go” para analizar propiedades organolépticas de alimentos y al laboratorio se irá para otros temas.
Servicios que “uno tiene que ir allí porque la gran máquina está allí” son susceptibles de ser pasados por este patrón. Por lo general la interpretación de los resultados de esta máquina es sencillo, mediante rangos, tal y como se hace cuando a uno le hacen un análisis de sangre.










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