El flaco favor de hacer un chiste
Siempre me he quejado de que en España en demasiadas ocasiones hacemos chistes de cosas serias. Por ejemplo, veamos la siguiente foto:

¿Harías un chiste de algo que no te afectara? Por su comentario, al caballero del comentario #1 parece traerle al pairo este tema. Claro, eso de que exploten a las personas es algo que no tiene nada que ver con el.
Menéame es un claro ejemplo. Busca una noticia que creas sea “asunto de alta importancia” y verás que una gran parte de los comentarios escritos son una broma o chiste, como en la foto.
Me pregunto:
- ¿hasta que punto nos beneficia el hacer chistes de cosas serias?
- ¿Podríamos usar ese tiempo (y talento) en algo más constructivo?
- ¿Seríamos seres amargados si renunciáramos a los chistes?
- ¿son los países menos corruptos los mayores productores de chistes?
El mecanismo del humor está muy bien para fomentar la tolerancia en uno mismo, y para salir adelante cuando eso precisamente es la prioridad. Un cabreo puede costarnos caro, y una broma inteligente puede aliviar tensiones e incluso transmitir control de la situación.







Comentarios recientes