Este bastón te ayudará a subir la montaña, habrá quien diga que también sirve para personas ciegas

Bastones que ayudan a subir montañas

Pobre verbo ayudar!

Hoy en día, este verbo se está deformando. Pienso en el trayecto por el que se ha movido el verbo ayudar en los últimos años, en el contexto de las ayudas y subvenciones que las administraciones otorgan al tejido institucional y empresarial. Este tema da para escribir un libro!

A ver que dice el diccionario de este verbo, en la RAE

Verbo AYUDAR

  • 1. tr. Prestar cooperación.
  • 2. tr. Auxiliar, socorrer.
  • 3. prnl. Hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo.
  • 4. prnl. Valerse de la cooperación o ayuda de alguien.

El verbo ayudar, como podemos ver, es eso que llamamos «echar un cable». En teoría, quien es ayudado se sirve de la ayuda para lograr algo.

Un sencillo ejemplo: Estoy sentado en una silla, pero tengo dificultades para levantarme. Hago fuerza con las piernas, pero me quedo a medias. Lo vuelvo a intentar, el accidente me ha dejado fatal y me tiemblan las piernas.  A veces consigo levantarme, a veces no. Necesito ayuda para levantarme. Alguien viene, mete sus brazos entre mis axilas y sumando mi fuerza y la suya consigo levantarme. Mi objetivo se ha cumplido gracias a la ayuda de este alguien.

¿Sería ayudar el hecho de levantar de la silla a alguien que no está haciendo fuerza para levantarse? 

Es curioso como este concepto de verbo ayudar está malogrado y malversado hoy en día en cuanto a que los fondos que los gobiernos ponen a disposición de las empresas e instituciones no son utilizados para conseguir objetivos reales que están escritos en planes estratégicos anuales, sino que son un mero instrumentos para pagar personal o facturas. No quiero decir que todo sea mal uso encubierto, pero en muchas ocasiones las empresas e instituciones se embarcan en proyectos por el simple hecho de que «te dan dinero«.

Es muy típico leer los «gastos elegibles» de una ayuda y corriendo contrastarlo con los gastos que uno tiene en su empresa, para de ahí presentar un «proyecto».

Y esto es lo que marca la diferencia entre los «cualquieras» y las empresas serias. Una gran empresa tiene claro cuales son sus objetivos a alcanzar, y se vale de las ayudas para conseguirlos. Los empresarios con poca proyección empresarial generalmente acuden primero a las ayudas y luego definen sus objetivos.

A continuación ejemplos de frases que contienes connotaciones de mala praxis, y sus posibles consecuencias:

Me han dicho mis contactos políticos que tal ayuda sale en septiembre. Pues voy a esperar 9 meses a que salga

  • 9 meses después el político de turno es relevado y te has quedado tirado
  • La competencia ya ha conseguido varios contratos y tu aún estás rellenando la solicitud y te quedan 3 meses para que te digan si te lo conceden
  • Tu político amiguito lamenta profundamente no haber caido en la cuenta de que la empresa solicitante de la ayuda está participada por una gran empresa en mas de un 25% con lo cual no es elegible. Vaya!

Justificamos el sueldo de esta persona aunque no tiene nada que ver en el proyecto

  • Una inspección viene y se te cae el pelo (esto no suele pasar pero pasará)
  • El trabajador, al sentir que su nómina es pagada por un proyecto con el cual no tiene nada que ver, se incomoda y hace prospecciones en otras empresas que le merezcan mas respeto.

Inflamos el proyecto para que nos salga gratis

  • Vaya, pusimos que íbamos a contratar servicios de consultoría por 30.000€, pero ahora no tenemos liquidez para pagar y como no justifiquemos el pago de la factura nos quedamos sin subvención
  • Hemos pagado 30.000€, pero como vamos a recuperarlos ahora? Entramos en problemas a los que hay que dar una gestión, se genera trabajo que consume recursos, es incómodo porque «nos deben» un dinero…

Me dan dinero para hacer una web, pues yo le digo a un amigo que me la haga y hacemos un cruze de facturas

El amigo informático en efecto sabe hacer webs, pero no es un profesional, sino un aficionado. La web tiene problemas con la base de datos, las fotos de la sección «productos» están descuadradas, si entras con firefox se pierde el formato. La identidad digital de la empresa en la web queda dañada y pasa a ser un pasivo intangible.

Esta gente está ganando una pasta con las subvenciones, nosotros también tenemos que hacerlo o somos tontos! Aunque esa linea de ayuda no es la nuestra, vamos a por ella!

  • La empresa consigue que le aprueben el proyecto/s presentado/s. Una vez inmersa en proyectos que no van en línea con su visión y misión, con dificultad ejecuta las tareas asignadas, ya que el proyecto no es exactamente «a lo que ellos se dedican» y es un incordio ya que los resultados del mismo no les sirven. Una pequeña parte de la empresa ha crecido gracias al proyecto, sin embargo lo ha hecho en una dirección errática.
  • Un trabajador dedica 36 horas de su trabajo a reuniones, presupuestos, llamadas y preparación de un boceto para el proyecto. Finalmente, no hay nadie que se pueda encargar del tema y al llegar el momento de la verdad la dirección se da cuenta de que se ha dejado llevar por la ilusión del dinero facil. Se anula todo y no solo la falta de liderazgo ha transcendido al trabajador y los contactos establecidos, sino que la empresa ha gastado tiempo y dinero.
perropajaro

Hola administración, soy un perro para esto y un pájaro para lo otro. Tiene efectos secundarios

Han salido unas ayudas para ayuntamientos que si hacemos un proyecto de uso de la bicicleta en la ciudad nos dan 1.000.000 € por fondos europeos

  • El carril bici está construido chapuceramente y puedes encontrar árboles, falta de señalización, aceras sin terminar, etc.
  • El sistema de alquiler de bicicleras funciona deficientemente y no consigue enganchar a la población, que por otra parte no se ha enterado de que existe. Los aparcabicis del ayuntamiento están rotos así como las máquinas que los gestionan, que al cabo de 2 años de la concusión del proyecto están con las pantallas estrelladas. El ayuntamiento se ha llevado la pasta pero la población se fastidia y no somos europeos.

Han salido unas ayudas para ayuntamientos que si hacemos un proyecto de uso de contenedores reciclabes nos dan 1.000.000 € por fondos europeos

  • Parte de la población se preocupa de reciclar en su casa y luego lo deposita correctamente en los diferentes bidones de colores. Sin embargo, el camión lo mezclará en el vertedero
  • Al cabo de varios meses de repente los contenedores de colores desaparecen y ahora solo hay contenedores verdes. Me ha pasado en Almería en zona junto al alcampo

Que sano sería definir primero lo que queremos hacer, y luego buscar ayuda para conseguirlo.

  • Por qué nos hemos torcido tanto?
  • Por qué salen ayudas y a la semana siguiente se crean empresas para sacar pasta de las mismas?
  • Que ha sucedido para que asociemos tan claramente que una ayuda es dinero fácil?
  • De que manera hemos llegado a un esquema mental donde no hacemos los números (plan de viabilidad) sin incluir el importe de la supuesta ayuda?

Así, no es difícil hoy en día escuchar, que si no es por la ayuda, el proyecto no sería rentable.

Pues mal proyecto es ese. A mi me suena mas bien a que las PYMES en general no se paran a analizar y escribir los cash flow futuros, los retornos de inversión, determinar el punto muerto…  Esto de «pararse» es definir lo que queremos hacer, con un análisis documentado como dios manda.

Es importante usar escenarios, y especialmente plantear el escenario donde ese proyecto que acomentemos no cuenta con ayuda ninguna. Ahí vamos a ver de que estamos hablando.

No malogremos el verbo ayudar, o es demasiado tarde?