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Archivo para la categoría ‘conocimiento encerrado’

Obedecer a ciegas – El juego de la muerte

Miércoles, 5 de octubre de 2011

Mi amigo Fede me ha pasado un enlace a un blog (Hugo Ferrer) con una entrada muy interesante, tanto que la voy a replicar aquí con unos vídeos que te dejo al final. Resérvate un ratito para verlos, y que nadie te interrumpa.

Esto que me he encontrado viene a dar luz acerca de las similitudes que hay entre las hormigas y los humanos. Ambas especies son capaces de trabajar en equipo, sin embargo las hormigas sólo pueden hacerlo sin razonar, es decir que lo hacen porque la química se lo impone. Los humanos también podemos ponernos a esta altura, sencillamente tomando la decisión de hacer lo que nos ordenen sin pensar en consecuencias o responsabilidades, pues éstas no nos incumben.

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Ahí fuera hay gente que hace lo que se les dice; elaboran publicidad maquiavélica, presentan facturas infladas para justificar un proyecto, o trabajan en telecirco..  consideran que las consecuencias de sus actos no tienen nada que ver con ellos, ignorando la conciencia.

Recordemos el peliculón12 hombres sin piedad”, ¿qué hubiera pasado si uno de ellos no hubiera defendido a muerte su duda razonable”? Si miramos las motivaciones de la crisis, observaremos que fué posible gracias a que todos mirábamos a otra parte.

Antes de ver los vídeos sugiero leer el Experimento de Milgram aunque ya lo explican muy bien en el documental.

Documental: El juego de la muerte

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Hablar con libertad, a los 76

Jueves, 2 de septiembre de 2010

Suena el despertador y media hora mas tarde estás desplazándote hacia el trabajo, donde sabes que te espera un día jodido. Ese tema está atascado y lleva así varias semanas. Tu, licenciado en tal, te dejas la paciencia en la oficina mientras que la página no carga, la conexión a internet no funciona y se sabe que alguien está descargándose pelis. Te encantaría dirigirte a esa persona y decirle “¿disculpa, podrías dejar eso para por la noche?”. Pero no puedes quieres hacerlo por mucho que esté relacionado con el trabajo y nada con lo personal; quien sabe que efectos negativos hablar tendría. Mantenemos el control pero no evolucionamos.

Hablar con libertad no está barato, decir cosas que no gustan puede ser traumático para el emisor, y es que el receptor podríacontraatacar“, dando por hecho que está siendo atacado, justo lo contrario de lo que el emisor pretendía. A veces hablar con libertad es violar la confianza que se nos ha dado para guardar silencio. La libertad para hablar vive en la jaula de un zoo.

Esto de contraatacar es lo que ocurrió un día en una charla a la que acudí, una charla que realmente disfruté.

Que ocurrió

Fagor, Irizar, Eroski, Edesa, Consum, Orbea, Caja Laboral ¿os suenan estas empresas? pertenecen al grupo Corporativo Mondragón. Antonio Cancelo, ex presidente de Eroski y de la Corporación Mondragón se dirigía a profesionales del sector agro/cooperativo de Almería en el contexto de una charla empresarial.

Hablando de cabezas de raton vs colas de león como uno de los problemas del importante sector Almeriense, señaló directamente a los presidentes y gerentes como máximos responsables de la actual situación y necesario cambio para poder sobrevivir.

Durante cerca de 1 hora estuvo tratando conceptos absolutamente relevantes en el sector, como la transparencia, el trabajo en equipo, gestión de la empresa (comentaba  por ejemplo que para contratar a un administrativ@ se hacen un par de entrevistas, cuestionario de personalidad etc, pero para un presidente ni se evalúan competencias), reparto de poder y otros temas. Entonces, un agricultor se levantó y dijo unas palabras rogando a los “líderes” del sector que por favor llegaran a acuerdos porque los agricultores lo pasaban mal, hubo un aplauso espontáneo.

Unos 5 minutos después, alguien del público que se identificó como presidente de una cooperativa pidió el micro y comenzó un monólogo de unos 10 minutos para dejar claro que no estaba de acuerdo con cierto punto. Con un argumento centrado en la dispersión de su vida laboral observé como progresivamente el ponente invitado cambiaba sus poses, pasó de “sonrisa” a “sonrisa + brazos cruzados” y a “brazos cruzados + mueca joker”.  Media sala rumoreaba y ya no había silencio.

El señor Cancelo en su turno de respuesta fué breve y le respondió educadamente acudiento a lo obvio, que venía a contar lo que pensaba porque se lo habían pedido, que lo que sabía era fruto de su experiencia, y que no pretendía ofender a nadie, concluyendo su respuesta con un “y le voy a decir otra cosa” :

Ahora gozo de una libertad que no he tenido en toda mi vida

Y me dejó clavado en mi sitio. Ese hombre podía decir lo que pensaba. No como la mayoría de nosotros que aunque podemos expresarnos libremente tenemos que ser discretos, políticamente correctos, comedidos,  estar borrachos para decir lo que pensamos o llámalo como quieras. Aquel hombre era libre y podía hablar sin miedo.

Por qué callar?

El primitivo instinto de supervivencia nos ordena proteger aquello de lo que pensamos que dependemos; tenemos que callar o mentir para asegurar lo que consideramos una necesidad irrenunciable, por ejemplo proteger nuestro puesto de trabajo en una empresa. En teoría, si te contratan en una empresa es para que la empresa vaya a mejor, correcto? Resulta paradójico ver tanta gente bien calladita en su sitio.

Ese talento que tienen muchos empleados, las capacidades adquiridas de quienes vienen de otros sectores,  capital humano preparado con un potencial incalculable, quedan cercados, ralentizados, anulados, por el miedo.

Así no hay quien evolucione a mejor; Sirva este post para animarnos a ser un poco mas transparentes, a hablar de aquello que nos atasca, de lo que nos coloca siempre en los últimos puestos de la lista, no vale echarle a la culpa al problema.

En el mundo marino, cualquier cetaceo sabe por instinto que la orilla puede significar la muerte por el riesgo a quedar varado, sin embargo hasta las orcas han aprendido a ir en contra de su propio instinto, que les aleja de la orilla donde pueden morir.

Yo de mayor quiero ser como el Sr. Cancelo, y gozar de la libertad de hablar sin tener miedo. Te dejo unas notas suyas aqui.

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Cosas que aprendí en Finlandia: Como ser profesor sin tener un título

Martes, 8 de junio de 2010

Atasco en el sistema de transferencia de conocimiento español

Aquí viene la tercera entrega de “cosas que aprendí en Finlandia” donde hablaré de compartir conocimientos y de un sistema que lo promueve.

Introducción

Cada uno de nosotros poseemos habilidades especiales, cosas que sabemos hacer mejor que los demás, habilidades que pueden o no tener que ver con nuestras ocupaciones laborales. Algunos son unos manitas con la electricidad, otros con la cocina, otros con la declaración de la renta, otros con los idiomas, otros con las nuevas tecnologías, otros con la decoración de interiores… sin embargo solamente es su hobby. Aun así los hay quienes pueden llegar a ser muy buenos tan solo practicando en sus ratos libres.

Estas habilidades aprendidas tienen su origen en la casualidad, en la curiosidad, en la diversión, el placer de lo bien hecho, son habilidades generalmente cocidas al fuego de la pasión.

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El funcionariado y la gestión del conocimiento

Miércoles, 20 de mayo de 2009

Voy hoy a relatar una historia que me sucedió hace varios meses en unas modernas instalaciones de una consejería de nuestro gobierno andaluz.

Allí me dirigía yo, a una cita concertada, junto con un compañero, con la esperanza de obtener la luz que no hallé tras utilizar el 902 habilitado.

Ahora, cuando tenga a la persona delante, le haré las preguntas y por fin tendré las respuestas que no me supieron responder en el 902, pensé yo.

Entramos al edificio sorteando corrillos de personas que estaban fumando y comentando, pisando decenas de colillas que ensucian el suelo de la entrada. Subimos a la planta buscando la oficina que nos han indicado, y con el número (de muchos dígitos) de cita en mano acontece lo siguiente, al dirigirme a una persona que llamaré MM:

 

10.32 am
• Está la persona XX ¿
• No, se ha ido a desayunar
• Pero, no es posible, tenía cita a las 10:30. Incluso tengo el número de cita.
• Pues no se no está
• Bueno y quien me puede atender?
• Pregúntame a mi a ver si te puedo ayudar, aunque lo dudo (risas) porque yo llevo aquí 3 meses.
• Y no hay alguien que me pueda atender que domine el tema?
A mi todavía no me ha dado tiempo a enterarme porque esto es un lío y lleva su tiempo. Yo es que vengo de hacienda y claro esto no tiene nada que ver

Le hago las preguntas y MM no sabía las respuestas. Entonces nos remite a otra persona (persona B)

 

Antes de irme con la persona B le digo a MM:

• O sea que llevas poco tiempo aquí, pero cual es tu especialidad?
• Yo estuve 6 años en hacienda y todo esto es nuevo para mí. Yo se de temas de hacienda.
• Bueno pues poco a poco, pero que pena si has estado 6 años en hacienda debes de saber muchas cosas de las que ahora casi nadie se va a poder beneficiar. Bueno, hasta luego.

Estando sentado con mi compañero, mientras esperamos a que la persona B resolviera telefónicamente nuestras preguntas, le comento:

10.59 am

  • Tío, aquella persona me acaba de decir que ha estado 6 años en Hacienda y que ahora está aquí con estos temas de innovación de los cuales no tiene ni idea. Fíjate que pena, quedan guardados en un cajón todos sus conocimientos y ese intangible muere en la oscuridad del desuso.
  • Pero como es posible que la hayan traído aquí?
  • Eso mismo me pregunto yo, como es posible que la Junta haya enviado a esta persona a un área totalmente diferente, que no tiene nada que ver con temas de hacienda? Le darán formación? Un funcionario no es un comodín que lo meto en cualquier parte y “funciona”. Que nula gestión del conocimiento, o del talento, o como lo quieras llamar..

Funcionario B amablemente nos da su correo electrónico y teléfono directo (algo que no es lo normal y tengo que decir que el trato fué excelente) y quedamos en hablar al día siguiente. Nos despedimos y a la salida me atraviesa la duda de porqué la Junta ha enviado a MM a un trabajo distinto a su trabajo anterior; Por eso decido intentar comprenderlo; me acerco a MM y le pregunto Leer más…