El funcionariado y la gestión del conocimiento

Voy hoy a relatar una historia que me sucedió hace varios meses en unas modernas instalaciones de una consejería de nuestro gobierno andaluz.

Allí me dirigía yo, a una cita concertada, junto con un compañero, con la esperanza de obtener la luz que no hallé tras utilizar el 902 habilitado.

Ahora, cuando tenga a la persona delante, le haré las preguntas y por fin tendré las respuestas que no me supieron responder en el 902, pensé yo.

Entramos al edificio sorteando corrillos de personas que estaban fumando y comentando, pisando decenas de colillas que ensucian el suelo de la entrada. Subimos a la planta buscando la oficina que nos han indicado, y con el número (de muchos dígitos) de cita en mano acontece lo siguiente, al dirigirme a una persona que llamaré MM:

 

10.32 am
• Está la persona XX ¿
• No, se ha ido a desayunar
• Pero, no es posible, tenía cita a las 10:30. Incluso tengo el número de cita.
• Pues no se no está
• Bueno y quien me puede atender?
• Pregúntame a mi a ver si te puedo ayudar, aunque lo dudo (risas) porque yo llevo aquí 3 meses.
• Y no hay alguien que me pueda atender que domine el tema?
A mi todavía no me ha dado tiempo a enterarme porque esto es un lío y lleva su tiempo. Yo es que vengo de hacienda y claro esto no tiene nada que ver

Le hago las preguntas y MM no sabía las respuestas. Entonces nos remite a otra persona (persona B)

 

Antes de irme con la persona B le digo a MM:

• O sea que llevas poco tiempo aquí, pero cual es tu especialidad?
• Yo estuve 6 años en hacienda y todo esto es nuevo para mí. Yo se de temas de hacienda.
• Bueno pues poco a poco, pero que pena si has estado 6 años en hacienda debes de saber muchas cosas de las que ahora casi nadie se va a poder beneficiar. Bueno, hasta luego.

Estando sentado con mi compañero, mientras esperamos a que la persona B resolviera telefónicamente nuestras preguntas, le comento:

10.59 am

  • Tío, aquella persona me acaba de decir que ha estado 6 años en Hacienda y que ahora está aquí con estos temas de innovación de los cuales no tiene ni idea. Fíjate que pena, quedan guardados en un cajón todos sus conocimientos y ese intangible muere en la oscuridad del desuso.
  • Pero como es posible que la hayan traído aquí?
  • Eso mismo me pregunto yo, como es posible que la Junta haya enviado a esta persona a un área totalmente diferente, que no tiene nada que ver con temas de hacienda? Le darán formación? Un funcionario no es un comodín que lo meto en cualquier parte y «funciona». Que nula gestión del conocimiento, o del talento, o como lo quieras llamar..

Funcionario B amablemente nos da su correo electrónico y teléfono directo (algo que no es lo normal y tengo que decir que el trato fué excelente) y quedamos en hablar al día siguiente. Nos despedimos y a la salida me atraviesa la duda de porqué la Junta ha enviado a MM a un trabajo distinto a su trabajo anterior; Por eso decido intentar comprenderlo; me acerco a MM y le pregunto

11.20 am

• Perdona, te puedo hacer una pregunta?
• Si, dime
• Por qué la Junta te ha enviado aquí? Me parece una pérdida el hecho de que ahora no se pueda sacar partido a tus conocimientos en temas de hacienda.
• Ah no, si he sido yo quien ha pedido el traslado
• Y eso?
• Aquí me pagan mas, no es mucho mas pero es algo
• Ah, vaya. Bueno, gracias, adiós

Salimos de la oficina, son las 11.22 am y la persona XX no había vuelto.

Esto son hechos reales, experiencia de mi vida laboral que como nos pasa a todos luego conforma una opinión.

Lo que MM sabía quedó guardado en el cajón, conocimiento encerrado. El conocimiento es un intangible que tiene valor, pero parece que nos quedan muchos años de tener que ver casos como este.

El sistema junto con con el espíritu de esta persona permitieron que por unos euros mas al mes 6 años de experiencia fueran al cajón. plis plas sin problemas nadie me lo impide y yo no soy suficientemente responsable.

Nuestra junta tiene que mejorar radicalmente en cuanto a gestión del conocimiento, y pienso que si a día de hoy ocurren estas chapuzas es sencillamente porque no se puede gestionar algo a lo que no se le da valor.

 

Mandemos a este bombero a la antártida! Usaría sus conocimientos allí?

Mandemos a este bombero a la antártida! Usaría sus conocimientos allí? Pues igual pasa con un funcionario que pasa de la consejería de empleo a la de justicia.

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3 Comentarios

  1. El hecho de que una persona se vaya de un sitio a otro no implica que su conocimiento y experiencia acumulados se pierdan. Basta con que estos queden documentados y se le de un breve curso, charlas o como quieras llamarlo a la persona que la va a sustituir. Sobre donde encontrar la informacion y como utilizarla. O lo que es lo mismo, transmitiendole *conocimiento*, que no es lo mismo que informacion.

    Una vez dicho esto, pienso que en la Administracion… en todas las Administraciones… la General, la Autonomica, la Local, las Universidades… hay muchas cosas que no funcionan. Y la que comentas aqui es una de las mas leves con diferencia.

    Pienso que parte de la solucion pasaria por quitar el estatus de plaza para toda la vida pase lo que pase y hagan como hagan su trabajo a las personas que aprueban una oposicion. Tambien que se respetaran los principios de igualdad, merito, capacidad y publicidad en las oposiciones y concursos para promocionar una vez que estas dentro.

    Que se tratara a la gente con justicia, que se premiara el talento, la honestidad, el respeto a los compañeros, el competir por ocupar los puestos mas altos jugando limpio, es decir, a base de esfuerzo, trabajo y estudio sin ocultar informacion y conocimiento a los compañeros, la voluntad de servicio a los demas, el sentir que tu trabajo tiene sentido porque piensas que de alguna manera estas ayudando a construir una sociedad mejor, etc…

  2. @aa
    gracias por tu comentario. Yo estoy de acuerdo con lo de la plaza eterna, lo normal sería pasar una «ITV». Hay un dicho que dice «el funcionario no es vago, el vago se hace funcionario»; El hecho de que existe una plaza fija puede ser un reclamo para atraer al peor capital humano.

    Acerca del curso que comentas, las diferentes personas que he consultado me afirman que no se recibe ningún tipo de curso de adaptación, de hecho conozco un caso donde una persona quiere entrar en una administración «x» porque en esa ciudad donde ha pedido el traslado es lo que mas hay.

    Acerca de la levedad del problema la cuestión es sencilla. Creo en el sistema de abajo a arriba, es decir, identificar y resolver pequeños problemas uno a uno para así finalmente marcar una diferencia. Me gusta el método del caso, y esto que traigo es un caso real.

    Como bien dices hay muchos y variados problemas de que hablar, la ausente meritocracia, trabajo en equipo, etc.. Quienes lo identificamos tenemos la responsabilidad de luchar por ello en la medida de lo posible, porque una vez que te has dado cuenta ya no hay marcha atrás.

  3. Genial: «Un funcionario no es un comodín que lo meto en cualquier parte y funciona”.

    Esto que cuentas es una de las tragedias de la función pública. Cada vez que se cambia a un técnico de lugar (por propia iniciativa o porque le ha tocado) se tira a la basura su conocimiento. Es imposible exagerar la gravedad de este problema y, sin embargo, no hay una solución fácil, con la legislación en la mano.

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