Verdades como puños es lo que trae este reportaje, me he quedado flipado de comprobar algo a lo que siempre le dado vueltas, y es la facilidad que reside en este país para trincar pertenencias y derechos de otros.  Si a alto nivel político no nos cansamos de ver ediles, presidentes, senadores y demás colegas pringados hasta las cejas como punta de un iceberg fecal, abajo en el campo hay mas de lo mismo, me refiero a robar.

¿En que clase de país nos hemos convertido? ¿Podrá un español del futuro experimentar algo como esto?

El final del reportaje es dramático. Lo tienes aqui.

09-12-2009 Los campos del sur de la Península se están convirtiendo en un botín para los cuatreros, los ladrones de ganado. En el último año los robos a agricultores y ganadores han aumentado un 30 por ciento y la gente no sólo se siente desprotegida y amenazada como Luis, un viticultor manchego, al que no sólo robaron sino que además asesinaron a su madre.